miércoles, 27 de octubre de 2010

Una gran experiencia


Son muchos los jóvenes que al terminar el secundario deciden continuar sus estudios y emprender una nueva etapa de sus vidas en la capital del país, Buenos Aires.

Ya sea por que elijen una carrera que no esta en Salta, por que tienen hermano/as estudiando afuera, por que buscan independencia o por que están ávidos de vivir nuevas experiencias, entre otras cosas, es una gran parte de los jóvenes salteños deciden aventurarse a arrancar, con mucha incertidumbre y temor, un nuevo episodio de sus vidas en la gran capital.

Emma Lagos de 21 años, es salteña, hace 4 años que vive en la capital del país y ella sostiene que al ser del interior, es normal que al terminar el colegio uno se vaya a estudiar a otro lado que no sea su provincia. Maria José Alurralde, 22, comenta que entre otros, los motivos que la llevaron a estudiar lejos de Salta fueron que: “el hecho de salir de salta implica no solo asumir nuevas responsabilidades al vivir solo, sino que abrís mucho la cabeza y aprendes muchas cosas”, y al igual que ella, Candelaria Mariño, 21, contó que a ella también la cautivo la idea de abrirse mentalmente ya que: “…Salta nunca me iba a poder dar esa oportunidad” .

Sofía Martorell, 21, contó que ella desde chica supo que iba a estudiar en Buenos Aires, y esto se debe a que en parte peso mucho la motivación por parte de sus padres para estudiar afuera y en otra gran parte el hecho de que la mayoría de sus amigas hayan dejado Salta para arrancar con sus estudios universitarios fue un gran plus a la hora de tomar la decisión.

Adaptarse al ritmo de vida porteño, cuando se viene de una provincia tan placida y serena como es Salta, no es tarea sencilla para nadie y muchísimo menos fácil es para uno cuando tiene 17/18 años y se le exige tomar una decisión tan difícil como es la de elegir una carrera profesional para toda la vida e inmediatamente arrancar con un verdadero ritmo de estudio.

Al joven del interior, la nueva realidad en la gran ciudad le exige muchas nuevas actividades que seguramente, un tiempo antes, en su tranquila vida en su provincia el no las tenia incorporadas: desde hacer las compras en el supermercado, pagar las cuentas, trasladarse por las grandes avenidas en cualquier tipo de medio de transporte publico, mantener una sana convivencia con quien le toque vivir (hermanos, amigos, compañero) en un espacio mucho mas reducido al que estaba acostumbrado y encima de todo estudiar de una forma constante y responsable muy diferente a las que nos acostumbra el dulce colegio.

Son muy variados los efectos que los cambios de residencia producen en los jóvenes. Por ejemplo, por un lado, Estefanía Sola, 21, dijo que: “al principio no me costo tanto adaptarme. Con el tiempo empecé a extrañar mas, pero creo que lo que extraño es la tranquilidad de Salta”, y por otro, Fátima López Sanabria, 21, mantiene que le costo mucho adaptarse a la capital, “Primero que nada por estar separada de mi familia y de ciertos amigos. Por otro lado, por el hecho de pasar a vivir en una ciudad donde su agitado ritmo sea el que marque tu ritmo de vida y donde los tiempos y las exigencias son otras”. Jerónimo Torino, 22, manifiesta que nunca se arrepintió de haber salido de su ciudad, y que si bien a veces llego a ser muy difícil la distancia y que a pesar que llego a considerar volverse “… siempre considere mas positivo el luchar e intentarlo”.

Existe una Asociación de Estudiantes Salteños en Buenos Aires “AESBA”, que tiene como principal proyecto implementar un sistema de pasantias para la reinserción laboral de los graduados en Buenos Aires, que regresan a Salta a trabajar (ya que la distancia provoca una pérdida de los contactos laborales). Esta Asociación cuenta con el apoyo de la Universidad Católica de Salta. Y esta misión que se han emprendido estos jóvenes es muy valiosa para el joven que abandona su ciudad para su formación académica, ya que la mayoría de los que se van regresan o desean regresar a su provincia una vez que estén recibidos.

Florencia López Mirau, 22, manifiesta que algún día va a volver a Salta, “… no se si apenas termine mis estudios o después de un tiempo, pero si voy a volver”. Roberto Velarde, 20, también sostuvo que va a volver a vivir a Salta una vez finalice su carrera de Medicina. Jerónimo Torino, 22, planteo que Buenos Aires es una linda etapa mientras uno sea un estudiante, “… pero cuando uno es grande y se toma la vida mas en serio lo ideal es hacerlo en una ciudad mas pequeña y Salta para mi, y seguramente para todos los salteños es la ideal”

Personalmente, como periodista salteña que opto por formarse en Buenos Aires, puedo sostener que elegí la gran capital para mi formación por que, si bien en la provincia de Salta hay un muy buen nivel académico, el de la capital del país es, obviamente, mas universal, además de contar con un plus que es el de vivir independientemente en una gran ciudad que le brinda a uno un aprendizaje paralelo al curricular de la Universidad.

Durante mi formación académica tuve la suerte de formar vínculos que fueron muy valiosos para mi tanto a nivel personal como normativo y así se ampliaron mis posibilidades de acceder al mundo globalizado.
Andrés Suriani, 20, esta estudiando Periodismo y también entiende los beneficios de salir de su propia provincia para formarte en una carrera así: “Para mi carrera, Periodismo, Buenos Aires, es en el lugar donde no solo se encuentran los grandes medios, sino donde se producen los acontecimientos noticiosos”.

miércoles, 13 de octubre de 2010

El Hospital San Bernardo de Salta



El Hospital San Bernardo fue inaugurado en marzo de 1960 y puesto en funcionamiento el 20 de agosto de aquel año. Funciona hasta la fecha, siendo el Hospital de máxima complejidad para adultos en la Provincia de Salta.
Personalmente, tengo el honor de estar ligada a este gran hospital, través de mi abuelo, el Dr. Roberto Solá, quien trabajo en la guardia del Hospital desde su nacimiento.
El Dr. Solá, junto a algunos médicos y enfermeras, fue trasladado al nuevo hospital, para continuar con la función de medico de guardia. El recuerda el origen del Hospital San Bernardo y nos cuenta que: “el Dr. Olaiz, que era el Director del Hospital del Milagro, resolvió poner en funcionamiento el nuevo hospital, con algunos muebles y aparatos trasladados desde el Hospital del Milagro”.
A pesar de las estrecheces presupuestarias, de las criticas a las que el hospital se ve sometido permanentemente, de los buenos y malos momentos que ha atravesado, el Hospital San Bernardo es uno de los mas importantes de la provincia y de la región norte de nuestro país.
Atiende un promedio de 1.000 pacientes por día, de los cuales alrededor de 700 se asisten por consultorio externo y unos 300 ingresan a través del servicio de guardia de emergencia y cuenta con 412 camas para internados.
“Desde su inicio, el Dr. Heraclio Olaiz con un grupo de médicos y enfermeros, trajeron una mística que como una valiosa posta, se ha ido trasmitiendo a través de diferentes generaciones de médicos, enfermeras, auxiliares”, sostuvo el Dr. Solá y agrego que “si la solidaridad, el dolor y el coraje tienen un sonido ese es el clamor permanente que se escucha en los pasillos, salas y consultorios de este Hospital”.
El Hospital ha estado muy presente en mi vida. Recuerdo mi juventud, buscando a mi abuelo, recorriendo los pasillos y sumergiéndome en la sensación de percibir la presencia de las miles de almas buenas que ya se fueron, pero que persisten en alguna dimensión cósmica, exotérica, de esas personas que dejaron parte de su vida, en el Hospital, por su pasión, que fue la medicina, la de salvar vidas, curar enfermos, como quienes fueron los colegas de mi abuelo: Sergio Frias, San Miguel, Davis, Ramón Jorge, Rumi, los hermanos López Cross, Portal de la Cuesta, Ferdinando Virgili, por nombrar algunos.
En el aniversario de sus 50 años de vida hemos podido percibir el reconocimiento de miles de personas, interrogando, en mi carácter de periodista ávida de captar el sentido de esta formidable institución.
Durante los festejos se mantuvieron las actividades tradicionales, pero con mayor intensidad debido a la importancia de la fecha, indicaron las autoridades del Hospital.
El nombre del Hospital surgió como una feliz inspiración, pues la gente de Salta lo nombro por años “Hospital del Cerro”. Y Así fue que el Dr. Olaiz le puso el nombre del Santo Patrono, “San Bernardo” y logró bautizarlo como hoy lo conocemos “Hospital San Bernardo”.
Durante su existencia, el Hospital ha ido evolucionando permanentemente, en 1978 fueron creados los Servicios de Terapia Intensiva y Cirugía Plástica y Quemados, pioneros en estas actividades en todo el Norte Argentino.
Luego, en octubre de 1997 se inauguró el Salón de Telemedicina y Videoconferencias y se integra este Hospital como pionero de la Red Nacional.
En 1998 se inauguró el Servicio de Hemodinámica, efectuándose estudios diagnósticos y terapias endoluminales, centrales y periféricas.
Finalmente, a partir del 1 de septiembre de 1999, mediante Decreto Provincial Nº 3.602 pasó a ser Hospital Público de Autogestión.
Estos avances tecnológicos en la medicina son una gran satisfacción para quienes dedican su vida a un oficio tan digno y necesario como es el de la medicina, “los adelantos científicos y tecnológicos han llevado a la medicina actual a un nivel increíble, a tal punto que parecen ciertos logros como sacados de una revista de ciencia ficción”, comento el Dr. Solá.
La medicina es una disciplina esencialmente humana, es una ciencia de cautivante intelectualidad, es, a veces, un arte magnifico. Desde el punto de vista del espíritu y desde el comienzo hasta el final, la medicina es una permanente toma de responsabilidades y decisiones y quien no esta dispuesto a tomarlas y asumirlas, debe dedicarse a otra profesión.
Otro aspecto soberano es ese singular coloquio que se establece entre el medico y el paciente, en busca de que el paciente le trasmita sus síntomas para que el medico los transforme en signos y los interprete, el humanismo en medicina es parte de su esencia. El medico es un hombre que cuida y alivia el sufrimiento de otro hombre, de allí se afirma que no hay otra actividad mas humana.
Es así, que sostengo que el tratamiento nunca debe subordinarse a las posibilidades del paciente, ni a los medios financieros de la familia. Y el medico debe ser siempre bien remunerado para que logre un nivel, un estándar de vida conveniente. Es por eso, que prestigiar, apoyar y colaborar por la existencia y mejora de instituciones publicas, como es el Hospital San Bernardo, es una tarea de todos, por la cual no debemos dejar de trabajar.
Solamente, a través de un eficiente uso de los recursos, del incremento de los presupuestos hospitalarios por medio de los ingresos obtenidos, por el cobro de las prestaciones, del fomento de una gestión eficiente y racional de la salud. De la mejora de los actuales niveles de accesibilidad de la población sin cobertura. Del respeto de las particularidades regionales y locales de los establecimientos. De la garantía de la gratuidad del acceso a la atención de la salud, eliminando todo tipo de arancelamiento por la utilización de los servicios y la máxima cobertura posible, de acuerdo con su nivel de complejidad. De lograr el mejoramiento progresivo de los niveles de calidad a partir del cumplimiento de normas de calidad. De la participación comunitaria en el control de la accesibilidad y la calidad de atención brindada a la población, entre otras cuestiones, la salud publica obtendría la importancia y el prestigio que ella se merece y que merecemos todos los ciudadanos.

jueves, 18 de marzo de 2010

LEYENDAS URBANAS SALTEÑAS


¿Quién no ha escuchado alguna vez historias sobre sucesos paranormales, como almas en pena que rondan por ciertos lugares, apariciones espectrales a ciertas horas, lugares que existían y ya no están mas, casas embrujadas por la presencia de seres del mas allá, etcétera…?
Increíbles, fascinantes, absurdas y atrayentes, las leyendas urbanas son fabulas populares que corren de boca en boca como si fueran ciertas. Las historias contadas en estas leyendas abarcan los temas mas diversos, son innumerables las que circulan oralmente e incluso cada región tiene leyendas propias.
A lo largo del mundo han viajo miles de leyendas. Por ejemplo, es famosa en todo el mundo la leyenda de que Walt Disney esta congelado en espera de una cura para el cáncer. Pero esta, como la mayoría de las leyendas urbanas, es falsa.
También es popular la que dice que en las cloacas de Nueva York están infestadas de cocodrilos porque un matrimonio, cansado de tener uno de ellos como mascota, lo arrogo por el inodoro. Lo que no aclara es como hizo el pobre animal para reproducirse.
Como en todos lados, en Salta abundan las leyendas urbanas. Por ejemplo, la leyenda del Cacuy.
La historia del Cacuy cuenta que en un monte salteño vivían, en una casita, una hermana y un hermano solos. La hermana era muy mala y se aprovechaba de su pobre hermano que traía todo lo que la casita necesitaba: leña, comida y otras cosas.
Un día, el hermano, cansado de ella, para desquitarse y darle un castigo, la invito a que fuesen a sacar miel de unas abejas que tenían el panal en la punta de un árbol muy alto. Fueron al monte donde estaba el árbol y como ella quería sacar primero la miel, subió por delante, y cuando estuvo en la punta buscando el panal, su hermano se fue bajando del árbol y cortando todas las ramas, para que ella no pudiera bajar. Cuando llego al suelo se fue corriendo, dejando a la hermana sola en el árbol.
Entonces ella, al encontrarse sola, empezó a gritar a su hermano, pero el no le hacia caso, hasta que fue llegando la noche. Entonces su grito se convirtió en un melancólico sonido de ave que gritaba ¡cacuy!, ¡cacuy! Llamando a su hermano. Según la leyenda, a la joven le brotaron plumas y a partir de ese momento todas las noches recorre el momento gritando ¡cacuy!, ¡cacuy! Llamando a su hermano.
Otra famosa leyenda de nuestra provincia, es la del escritor Luís Botelli, la historia de la viuda negra. Si bien nadie la ha visto, en Salta existen distintas versiones acerca de su apariencia. Hay quienes dicen que es una joven esbelta y bella. En cambio, otros afirman que se trata de una anciana.
En cualquiera de las dos versiones la viuda usa un mantón negro, desde la cabeza a los pies y con el que se cubre parte de la cara.
Según las versiones, la viuda se hace presenta a los hombres que han engañado a su mujer, que han vivido alguna una relación amorosa que ha terminado con la muerte de la dama o simplemente que en estado de viudez estos no han sostenido su estado de fidelidad y se han juntado con otra mujer. En cualquier de estos casos, el hombre debe andar con cuidado a la noche, ya que se encuentra en suerte de la viuda.
Las apariciones de la viuda tienen por objetivo atormentarlo, horrorizarlo, asustarlo y perseguirlo hasta que este termine enfermo y abandonado por su nueva mujer. Muriendo solo casi seco de espanto.
La historia de la ciudad de Esteco, es otra leyenda salteña que circulo por la provincia durante mucho tiempo. La leyenda cuenta que en la provincia existió un pueblo tan rico que no se conformaba con las comodidades y hacia uso del vicio y el derroche.
Cierto día llego a Esteco un anciano, de vestimenta humilde, larga barba, poco cabello y una mirada severa, que comenzó a predicar la necesidad de volver al camino de Dios y a las buenas costumbres.
Algunos los escuchaban con curiosidad, otros con temor. Pero lo cierto es que todos se burlaban de el y hasta inventaban bromas para mofarse del castigo que anunciaba el anciano para el pueblo de Esteco.
Solamente una familia del lugar le había brindado alojamiento y afecto. El era español, ella era india y tenían una hija llamada Milagros. El 13 de septiembre de 1692, cansado de predicar sin ningún fruto, el anciano hablo a esta familia previniéndoles sobre la proximidad de un severo castigo para este pueblo egoísta y desinteresado. Les pidió que se alejaran de Esteco y que en el camino no se dieran vuelta, por más gritos, ruidos y ruegos que escucharan.
Esa noche, llegada la medianoche. Ante los gritos de los ciudadanos, la familia decidió abandonar el pueblo. Pero en el camino Milagro escucho una vos que la llamaba y olvidando la advertencia del anciano, la joven se dio vuelta y en ese instante quedo convertida en piedra.
La orgullosa ciudad de Esteco se perdió. Actualmente en el lugar hay un monte cautivamente en cantares y leyendas.
La Salamanca, otra leyenda salteña, es un antro secreto conocido solo por los practicantes de la brujería, espiritismo e ocultismo. Que se reúnen todos los sábados por la noche a convocar espíritus para su diversión personal.
Los que estuvieron allí lo definen como lugar oscuro, que solamente esta iluminado con antiguas lámparas de aceite humano y donde reina el alboroto por los gritos de los concurrentes.
La puerta del recinto se encuentra oculta, solamente los que conocen la contraseña para entrar puede encontrar la entrada e ingresar sin peligros. Ya que el acceso es un peligroso laberinto lleno de pruebas, que restringen el acceso a cualquiera.
Los adeptos, que se juntan ahí a hacer hechizos, gualichos, conjuros y maldiciones, no pueden revelar la forma de acceso ya que si lo hacen el castigo es muy severo.
Hay quienes dicen, que en estas juntas, aparece el diablo (tío) vestido como gaucho elegante con accesorios de plata para buscar hombres que quieran realizar contratos a cambio de fabulosas riquezas.
Estas son algunas de las más conocidas leyendas urbanas salteñas basadas en personales o hechos reales o supuestos. Todos ellos han sido dibujados por la imaginación popular y esta es la gracia de las leyendas urbanas, ya que, no intentan contar un acontecimiento noble, sino que exponen simplemente una creencia y la acreditan con episodios anecdóticos, sin veracidad documental.
La dinámica de este tipo de leyendas es la tradición popular. Ella los conserva en el patrimonio espiritual de la comunidad, reelaborándolos con matices locales.

viernes, 12 de marzo de 2010

UN DULCE QUE NO CAUSA CARIES


Ella no podía creer lo que estaba sucediendo, a su lado se encontraba un joven y apuesto hombre, con el que había soñado toda su vida. Una rara pero agradable sensación recorría su cuerpo y nublaba complemente su mente. Ella nunca había besado a nadie en su vida, ni siquiera había estado tan cerca y a solas con un hombre. El era un experto, su enorme fama de Don Juan era conocida por todo el pueblo. Después de cinco minutos ella no terminaba de entender su enorme e inexplicable alegría, no solamente había probado el dulce sabor de un beso, sino que también mediante este ella conoció su primer amor. ¿Qué significa y de donde proviene el beso? ¿Porque consideramos importante y nos gusta tanto este rito?

El beso es uno de las costumbres sociales más antiguo del mundo, con besar asociamos amor, confianza, afecto, pasión, cariño, etcétera. Puede darse de muchas maneras y en diferentes partes del cuerpo. Dependiendo del país y de su cultura se realiza de diferentes maneras. En algunas zonas el saludo a personas allegadas se la realiza con un beso en la mejilla o con dos, en algunas esferas de la sociedad es propio el hábito de besar a la mujer en su mano. El beso entre hombres heterosexuales es común en algunos lugares de España, como Andalucía. Los japoneses piensan que actualmente el besar es un acto tan intimo que es impensable hacerlo en publico. En algunos países islámicos, los besos entre solteros se castigan con latigazos. Muchas culturas creen que intercambiar un beso equivale a intercambiar las almas o fundirlas en una sola.

Los loros acarician con el pico, los chimpancés se besan en la boca o en el dorso de la mano. El besar es algo natural durante el beso apasionado las glándulas suprarrenales segregan adrenalina y aumenta la presión arterial. El cerebro segrega unas sustancias llamadas neuropéptidos que tienen un efecto estimulante semejante al de las drogas. Los neuropéptidos fortalecen el sistema inmunitario y ayudan al organismo a defenderse contra el ataque de bacterias, virus y células anómalas.

Los jóvenes, que seguramente son los actualmente más experimentan el tema, opinan:
Adrián de 27 años “son la expresión de máxima ternura que puede hacer el ser humano, lo importante es encontrar a la persona indicada”. Daniela de 20 años “lo mejor es comenzar a besar despacito y después ir acelerando, es lo mas rico del mundo, nada se compara a un buen beso de un gran hombre”. Fabián de 18 años “los besos son muy esenciales, son la pasión en una relación, los hay de varias formas y cada persona tiene sus propios gustos, no hay que aprender a besar ni buscar información, simplemente dejarse llevar no pensar ni planificar nada”.

Un beso es aquello que uno dibuja caprichosamente en sus labios con su propia boca. Los besos con pasión siempre tienen sentido y sensación de algo prohibido. Es el choque de dos almas próximas a un querer, es el choque de dos labios con suspiro de placer.

La experiencia de viajar en colectivo


Después de veinte largos minutos, finalmente llego el 117 la línea de colectivo que tomo todas las mañanas para ir a mi trabajo, generalmente no son muchas las personas que toman este ómnibus, por lo tanto siempre encuentro algún lugar donde sentarme, pero esta mañana fue diferente, el no solo estaba lleno de gente sino que después que yo subí unas nueve personas también lo hicieron y el colectivero parecía no enterado, que a sus espaldas la gente no podía ni moverse por el amontonamiento que se vivía.
Era una mañana calurosa de alrededor 24 grados pero ahí adentro parecía que la temperatura alcanzaba un numero ilógico. Todavía no terminaba de despertarme bien cuando una señora alrededor de unos 40 años y unos 120 kilos me aplasto contra un asiento golpeando a una anciana, el impacto me ayudo a despabilarme totalmente, y fue en ese momento que vi como un señor dejaba libre su asiento, para descender en la próxima parada, pidiendo permiso logre llegar al lugar que milagrosamente seguía libre y con una alegría inmensa me senté en el. Cuando pensaba que nunca en mi vida había estado tan cómoda, un anciano en muletas subió al colectivo, con la conciencia totalmente dañada pensé que alguien le iba a ceder su lugar y me hice la dormida, como si eso me ayudaría a no enterarme que yo debía darle mi asiento, pero al cabo de pocos minutos abrí los ojos y descubrí que el hombre seguía de pie, no pude creer la falta de moral de todos los sentados, así que con un odio terrible me levante y le cedí mi lugar.
Otra vez parada, parecía que la temperatura seguía aumentando y que el autobús se achicaba cada ves mas apretando sus pasajeros, me sentía en una lata de sardinas, de pronto comencé a mirar un señor que hablaba por su celular, pero que parecía que estaba tratando de que todo el país lo escuchara, me pareció muy raro que aquel hombre se encontrara sobre un transporte publico, ya que parecía, por su gran rolex de oro en su muñeca, su elegancia impecable, su celular y su ipot de ultima generación y por el hecho que cien doloras salían accidentalmente de un pequeño bolsillo de su traje, un hombre sumamente rico y exitoso. A su lado me llamo también la atención una joven de alrededor 15 años que le daba el pecho a dos bebes a la vez, la joven carecía de vestimenta, ya que solamente estaba cubierta por una enorme remera blanca, que promocionaba una marca de shampoo, y un par de zapatillas que parecían que habían sido acuchilladas por algún demente, de repente en mi rostro se produjo una sonrisa y no pude evitar que un ruido salga de mi, por la gracia que me daba el ver a aquellas personas, por un lado el exitoso impecable, por otro a la joven semi desnuda que amamantaba sus dos hijos, compartiendo el mismo destino en el mismo colectivo, pero sin absolutamente nada en común.
En ese momento una filosófica reflexión llego a mi cabeza, fue entonces cuando descubrí que utilizar el transporte publico, no es solo una forma económica de traslado, si no que también en este se produce una mera relación entre individuos con un mismo destino, una mezcla de personas de diferentes clases, edades, etcétera..., entre otras cosas que en este medio pueden ocurrir.
Finalmente llegue a mi lugar de destino, el día transcurrió muy rápido, y antes de darme cuenta, mi ultimo turno había finalizado y ya estaba nuevamente en la parada esperando el colectivo, en ese momento una extraña sensación comenzó a invadir mi cuerpo, ocasionándome un efecto excitante de conocer cual será la aventura que me espera en el ómnibus esta vez.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La justicia se logra con la mutua contribución

¡Cada vez son más las ONG que brindan ayuda a las personas que lo necesitan. Estas fundaciones están financiadas de diferentes formas, pero sus actuales vigencias nos demuestran que la solidaridad y la fraternidad en las personas subsiste en Argentina.

Un Techo para mi País es un organismo que propone la construcción de viviendas para quienes viven en extrema pobreza para que logren desarrollarse como comunidad, sin recurrir al asistencialismo, y mediante el esfuerzo conjunto de voluntarios y familias beneficiadas.
Bernardo Brugnoli es economista y director de recursos de la organización, contó que: “la idea no solo se limita a construir las casas, buscamos un compromiso por parte de los ayudados. Se trata como un empujón para estas personas para que no se estanquen en su situación. Brindarles un estimulo, por que la verdadera solución esta en ellos”. Explicó que las casas que construyen tienen un valor de 1500 dólares de los cuales las familias a las que ayudan deben abonar el 10 %, 400 pesos aproximadamente. Estas viviendas tienen una vida útil de entre 10 a 15 años, es decir, que depende de estas familias evolucionar y no perder todo cuando la vida de la construcción haya finalizado. Además durante la edificación ellos ayudan a los voluntarios en las obras.
Son muchas las empresas que financian este emprendimiento y más donaciones de particulares son la única forma de acceso económico que tiene este proyecto. Brugnoli contó que “por ahora no recibimos ayuda financiera del estado, el plan es no contar con su participación. Tenemos una idea para mas adelante que consiste en la edificación de viviendas permanentes y si esta intención logra llevarse a cabo, ahí si tendríamos que recurrir al pedido de apoyo estatal”.
Candelaria Becco, de 23 años, participó en la corporación el año pasado y cuenta que: “la experiencia fue muy linda, son tres días en los que compartís todo, estas con la gente de allá, charlas, te cuentan sus cosas, terminamos íntimos. Pero lo mejor es cuando entran a su casa por primera vez, la emoción que se les genera es muy linda no parábamos de abrazarnos, es muy lindo el vínculo que se forma”.
José de 40 años es albañil vive en Maquinista Sabio y su situación económica era muy critica “el año pasado viví una pesadilla, nuestra casa estaba sobre un charco y mi mujer Estela estaba enferma por la humedad, al principio nos costo contar con la ayuda de la organización porque no teníamos para pagar el porcentaje que piden hasta que se nos acepto otro plan de pago, y así con los jóvenes construimos lo que hoy es mi hogar”.
Otro ejemplo de organización solidaria es Mediapila, una fundación sin fines de lucro que por medio de un modelo innovador busca insertar en la sociedad a madres que por la falta de un oficio viven en situación de indigencia.
El modelo consiste en fomentar la cultura del trabajo brindando capacitación textil y fundando micro talleres de corte, estampado y confección en barrios cadenciados.
Sebastián Sarzola, trabaja en la organización y contó que “la principal fuente de capital es por medio de las remeras de Mediapila, que llevan las marcas Mediapila, y son producidas por los talleres a pedido del organismo, y que la misma se encarga de comercializar a través de colegios, universidades, parroquias y la cadena Mediapila”.
Manos abiertas también es una fundación que brinda respaldo a quienes lo necesitan y tiene como misión promover y dignificar la persona humana, mejorando su calidad de vida, aliviando y suavizando las necesidades que surgen de las situaciones de pobreza, dolor o cualquier tipo de carencia.
Este emprendimiento fue inspirado por los ejemplos contemporáneos del Beato P. Alberto Hurtado y la Madre Teresa de Calcuta y se propone a manifestar el amor mas con gesto que con palabras, haciendo vida nuestro lema “amar y servir””.
Manos abiertas es financiada mediante donantes permanentes denominados anillos, que es un grupo de personas que se compromete a colaborar periódicamente con un determinado monto de dinero. Este puede conformarse por grupos familiares, amigos, vecinos, etcétera. Actualmente cuenta con el apoyo de varios anillos.
También por medio de padrinazgo, personas o empresas que individualmente o en grupo son padrinos de alguno de sus proyectos específicos aportando una suma mensual, periódica o por única vez. Por donantes extraordinarios, que brindan colaboración espontáneamente. Y finalmente, a través de eventos en lo que es posible participar y colaborar.
Es muy interesante la labor de estas organizaciones de diversas maneras consiguen el capital para su funcionamiento, todas independientemente del gobierno vigente de una forma honorable y sólida, subsisten y trabajan para una mayor justicia social.
Su conservación nos enseña que en Argentina, el compañerismo y la unión son valores que se manifiestan y que no van a desaparecer mientras existan personas dispuestas a participar, de diferentes maneras y en diferentes grados, de estos emprendimientos.
“La verdad y la solidaridad son dos elementos claves que permiten a los profesionales de los medios de comunicación convertirse en promotores de la paz”. (Juan Pablo II).

DE PONCHOS, BANDERAS Y OTROS LABAROS


Existen diversas historias sobre el origen de nuestro poncho salteño. Por ejemplo un antecedente importante es la pintura de Aristene Papi, quién ilustro por transmisión oral "La Muerte de Güemes", prevaleciendo en la misma, los ponchos colorados con franjas negras sin flecos ni cuello de boca de color negro. Razón por la cual, hoy se entiende que el luto que lleva el poncho es el cuello y moño negro.

También hay quienes sostienen que el color del poncho se debía al colorante vegetal mas conocido y barato de la vieja época “el rocú” muy común en el sur de Bolivia y norte de Argentina, colorante que era usado por los aborígenes para sus teñidos y que luego fue adoptado por los lugareños. Reafirmando, la existencia del poncho colorado con guardas negras


Otros cuentan que Guemes al crear el Regimiento de “Los Infernales” los uniformo de color rojo, ya que alegaba que de esta manera vencería a los falsos ángeles, en aras de una causa justa.


Pero realmente nuestro poncho no fue siempre como lo conocemos hoy. Tejido con lana de oveja, vicuña, alpaca, llama o guanaco, esta prenda se uso con distintos colores, de cuya pequeña variedad termino por prevalecer el rojo con guarda, cuello y flecos negros.


Durante la independencia del Virreinato del Río de la Plata y mientras San Martín cruzaba Los Andes y derrotaba a los españoles e independizaba a no solo lo que hoy se llama la Republica Argentina sino también a Chile y Perú. El General Guemes, con pocos recursos, en armas, caballos y vestimenta luchaba en la famosa guerra de guerrillas y en ella el poncho que se utilizaba era el “puyo”, un poncho mas chiquito, corto y de color marrón, el color de la propia lana.


Para atacar al enemigo y camuflarse entre los churquis, zarcillos y tuscas el ejercito necesitaba utilizar en su vestimenta un color disimulable y una prenda mas corta que les permitía moverse con mayor agilidad y de esta manera compensar la desigualdad de armamentos y disciplina que tenían contra los españoles que era el ejercito del rey Fernando, uno de los mas poderosos del mundo.


En el año 1925 los gauchos, comandados por Don Cleto Anzoátegui, un celebre gaucho famoso por su coraje y destreza, desfilaron por primera vez en Buenos Aires. En esta oportunidad el poncho si era el puyo. Pero en 1942 Guiraldes le pide a Juan Carlos Dávalos que le mande para desfilar, a causa de una fecha patria, treinta gauchos bien típicos salteños. Juan Carlos le pide a Don Néstor Patrón Costas asesoramiento de cómo vestían los gauchos, y Néstor le solicita a Tomas Nallar, dueño de la tienda “El Gaucho”, que le confeccione el traje y el ensillado típico y autentico, pero Tomas al no tener disponible tantos puyos le ofrece una sarga roja (tela tosca y dura) que le había llegado de Buenos Aires.


Así fue como se utilizo esta sarga para construir los ponchos rojos con franja negras y así se desfilo ese año en Buenos Aires y desde entonces se lo adopta como poncho típico salteño.


Años más tarde, tras un concurso convocado mediante la resolución Nº 1820 del Ministerio de Educación, se crea la bandera salteña. Que según el jurado designado para evaluar las mas de cuatro mil propuestas presentadas a concurso, el diseño escogido incorpora los elementos simbólicos mas repetidos en aquellas: el escudo de la provincia, la representación de los departamentos y por supuesto el autentico poncho salteño: rojo y negro.